miércoles, noviembre 22, 2017
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EL DECIMOCUARTO MES DE SALARIO HONDURAS

ESTE mes entrarán a la actividad comercial hondureña alrededor de 21,200 millones de lempiras de los desembolsos del sector público y privado por los sueldos corrientes y el pago del decimocuarto salario o “catorceavo”. En el gobierno laboran alrededor de 189 mil personas y entre salarios ordinarios y decimocuarto suman aproximadamente 5,200 millones de lempiras. El sector privado deberá erogar entre 15 a 16 mil millones de lempiras. El pago del decimocuarto mes de salario es uno de los mayores beneficios otorgados al trabajador hondureño. Constituye una de las medidas de carácter redistributivo a que tienen derecho las personas que laboran en el sector oficial y productivo que, por lo general, pasan alcanzadas intentando cuadrar sus raquíticos presupuestos familiares. En la actualidad pocos recuerdan el origen de esa medida de auxilio –que reciben como bendiciones caídas del cielo– y menos memoria hay para quien la otorgó, ya que la dan como algo automático que perciben cada año.

Incluso tiene el mérito de no haber sido algo forzado que el obrerismo organizado sacó bajo presión, digamos, como muchas otras de las conquistas laborales obtenidas, sino que se dio en forma espontánea –cuando el país tenía capacidad económica para ello– como una concesión del Poder Legislativo destinada a paliar el impacto de los ajustes y a equilibrar las finanzas familiares. El beneficio fue aprobado por iniciativa del entonces presidente del Congreso Nacional, como una medida de compensación social. Algo que obviamente tiene mayor impacto positivo en las finanzas del trabajador que cualquier aumento del salario mínimo. Los incrementos al salario mínimo solo favorecen a cierto número de trabajadores cuyo estipendio es menor a la cantidad del aumento otorgado. Mientras que el equivalente a un mes de salario, concedido como pago adicional, favorece a todos los obreros sin distinción, es un monto mucho mayor a un ajuste porcentual. El artículo pertinente, del decreto legislativo del 12 de octubre de 1994 regula: “Establecer como un derecho a todos lo empleados y trabajadores, el pago del decimocuarto mes de salario, el que se hará efectivo en el mes de junio de cada año, en la misma modalidad y condiciones con que se hace efectivo el decimotercer mes en concepto de aguinaldo”. Esta remuneración que favorece tanto a los burócratas del sector público como a quienes laboran en empresas particulares, además del alivio personal tiene el efecto de oxigenar la economía del país.

Los mayores ingresos estimulan los mercados y reactivan el comercio. Quien tiene vocación de ahorrar lo usa como previsión para tiempos más difíciles. Sin embargo la mayoría lo ocupa para el pago de deudas pendientes. Abonar a sus tarjetas de crédito o para salir de otros apuros. A las amas de casa les cae de perlas para la compra de ropa, zapatos, útiles escolares, uniformes, libros y materiales para la escuela de sus hijos o bien para el pago de la colegiatura si los tienen en colegios privados. En las condiciones económicas apretadas de hoy en día, la gente cubre su necesidad destapando un hoyo para tapar otro. Esto aplica tanto al particular como a los negocios y a las empresas que son fuentes de trabajo. El mayor ingreso de este mes incrementa el consumo. Y al haber un incremento de la demanda proporciona un respiro a pequeños, medianos y grandes comerciantes. (Imagínense si fueran aquellos que dijimos que hubieran dado esa concesión, cómo no andarían haciendo política con ella).

 

FUENTE: http://www.latribuna.hn/2017/06/08/decimocuarto-mes-salario/